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COMENTARIO Y RESPUESTA AL SEÑOR JOAN RAMÓN VILLALBÍ EN LA CONTRA DE LA VANGUARDIA


http://www.lavanguardia.com/lacontra/20180108/434156610108/vapear-es-un-puente-de-ida-y-vuelta-para-el-fumador.html?utm_campaign=botones_sociales&utm_source=whatsapp&utm_medium=social


Llevo cuatro años sin fumar; mi edad no importa; sólo importa eso; que volví a nacer hace cuatro años. Soy de cualquier punto de España. Soy médico, abogado, electricista, conductor de autobús, repartidor de pizzas, artista, diseñador gráfico, Doctor en Biomedicina, técnico de mantenimiento, persona y ciudadano. He visto morir a seres queridos por culpa del tabaco. He experimentado lo que el tabaco le hace a mi cuerpo y temblado ante ello. Tengo hijos, nietos, padres y hermanos. Soy ateo, agnóstico, católico, musulmán, judío, creyente, no creyente, practicante o no practicante. Soy vaper. Todavía fuma un 28 % de la población española. ¡Combatámoslo! ¿Política? DECIR LA VERDAD.


“La salud es un bien individual y colectivo. Una sociedad será más saludable cuanto más los poderes públicos fomenten hábitos saludables”. Sin embargo, señor Villalbí, muchos poderes públicos en este país están fomentando todo lo contrario. Alejando a la población fumadora de las herramientas que, por mucho que se traten de esconder y demonizar, están demostrando una enorme eficiencia en la reducción de las tasas de tabaquismo y un enorme potencial para salvar vidas.


El actor principal, posicionado a favor de una adopción del vaporizador personal como herramienta de salud pública, es el Sistema Nacional de Salud de Reino Unido, que desde la publicación de su informe PHE comenzó a recomendarlo a los fumadores en los servicios oficiales para dejar de fumar. Pasados tres años tras estas medidas, conjuntadas con sus eficientes políticas prevención del tabaquismo, Reino Unido está registrando las menores tasas de tabaquismo de su historia, manteniéndose a la cabeza internacional en este campo. En el Reino Unido hay actualmente 2,9 millones de consumidores regulares de cigarrillos electrónicos y más de la mitad (52%) son ahora ex-fumadores. La prevalencia del tabaquismo está disminuyendo rápidamente con una tasa en adultos del 15,5%, que ya es inferior a la de  Australia, con un 15,7%. Es notable que el Reino Unido tiene una tasa más alta de declive que Australia, que tiene un ambiente regulador más restrictivo, especialmente con los cigarrillos electrónicos y que dicho declive se ha acelerado significativamente desde que el cigarrillo electrónico entró en escena en Reino Unido.


Sin embargo, parece ser que los exponentes del Control del Tabaco en nuestro país son muy proclives a alabar las eficientes políticas del tabaco en Reino Unido, pero siempre obviando una de sus políticas más innovadoras y con grandes resultados: La adopción del cigarrillo electrónico como HERRAMIENTA DE REDUCCIÓN DE DAÑOS con enorme potencial de beneficio a la salud pública.


Habla usted de que “vapear es un puente de ida vuelta para el fumador”. Asumimos, que se refiere a la TEORÍA de puerta de entrada al tabaquismo. Como simples ciudadanos aún nos estamos preguntando cómo es posible que, si esa TEORÍA es cierta, y el cigarrillo electrónico incita a la población a iniciarse en el tabaco, o seguir fumando, la prevalencia del tabaquismo en Reino Unido no haya aumentado desde que se fomenta el uso del cigarrillo electrónico, en vez de disminuir.


Afirma usted categóricamente que “el cigarrillo electrónico no ayuda a la salud pública”. Sin embargo, cada vez más científicos, doctores de prestigio internacional, autoridades de salud pública, instituciones y gobiernos, se están posicionando a favor de estos dispositivos como una importante herramienta de reducción de daños y con un enorme potencial de beneficio en salud pública. 


Instituciones como el Instituto Curie de París, la Academia Nacional de Medicina de Francia , el Ministerio de Sanidad y el Real Colegio de Médicos de Reino Unido, así como gobiernos tales como el de Nueva Zelanda, EEUU, Francia o Reino Unido, colaboran abiertamente y están desarrollando políticas en consonancia. Recientemente, en EEUU, a pesar de su anterior enfoque negativo, la propia FDA ha dado un vuelco en su plan de prevención del tabaquismo pasando a un enfoque positivo sobre la reducción de daños y aflojando la carga regulatoria sobre los productos de vapeo, basándose en las pruebas científicas recogidas. Mientras tanto, en países como Australia, donde existe una prohibición de facto de los cigarrillos electrónicos, varias sociedades médicas comienzan a alzar la voz para abolir dicha prohibición. Por otro lado, pese a anteriores posicionamientos claramente negativos de la OMS, este organismo tomó una posición relativamente más moderada en la última reunión del Convenio Marco Para el Control del Tabaco (FCTC-COP7), dejando su dictamen en suspenso y pidiendo mayor evidencia científica a pesar de que, en la bibliografía revisada en esta reunión, no se tomaron en consideración informes como el del Real Colegio de Médicos de Reino Unido o el PHE, los más importantes que avalan el cigarrillo electrónico y emitidos por Instituciones de innegable prestigio internacional.


Imaginamos que todos tienen algo que decir sobre el tema. Sin embargo, pocos realizan declaraciones tan categóricas como la suya y, en contraste, optan por utilizar la precaución en sus declaraciones. Tal precaución, como usuarios que se dirigen a las “autoridades”, desearíamos que se practicara por las “autoridades” de ambos bandos.


Vemos además una falta de información manifiesta en sus declaraciones.


Señor Villalbí; la mayoría de los vapeadores deja de fumar con el cigarrillo electrónico y el porcentaje de usuarios duales disminuye drásticamente su consumo de tabaco hasta que, la mayoría de ellos, con el tiempo lo sustituyen completamente por el vapeo (le remitimos de nuevo a las cifras de Reino Unido y al Eurobarómetro). Nos sorprende que no sean capaces de comprender un proceso dinámico, como lo son tantos otros. También hay usuarios de parches y chicles que siguen fumando mientras luchan contra la adicción, y hasta que lo consiguen completamente.


Respecto al perfil toxicológico del cigarrillo electrónico, le invitamos a que lea a Paracelso; podrá arrojarle gran luz sobre el tema. Respecto a los efectos a largo plazo, le invitamos a consultar el último trabajo del Profesor Polosa en la revista Nature, junto con sus estudios relacionados con la “Reversión del daño”.


Por otro lado, Iqos no es un “cigarrillo electrónico o vaporizador personal”. Es un dispositivo Heat Not Burn que, a diferencia de lo que la sociedad conoce como cigarrillo electrónico, sí que porta tabaco. Los vaporizadores personales son muy anteriores y no tienen absolutamente nada que ver con la Industria del Tabaco, a pesar de que ésta esté desarrollando sus propios dispositivos. Estos nacieron del propio consumidor en vistas a la ineficiencia de las herramientas disponibles para dejar de fumar. Por un lado, los vaporizadores personales no portan tabaco y, por otro, por mucho que tanto ustedes como las tabaqueras se empeñen en ningunear el sector independiente del cigarrillo electrónico, la inmensa mayoría de los cigarrillos electrónicos o vaporizadores personales a nivel mundial, ni se comercializan por tabaqueras, ni tienen relación comercial alguna con esta industria.


Pese a que ya sabemos que los defensores del Control del Tabaco son muy proclives a utilizar la falacia ad hominem y les encanta acusar a cualquier cosa que huela a cigarro electrónico de ser una oscura maniobra de la industria tabaquera, esto, simplemente es falso. Comprendemos perfectamente cuál es su estrategia y su discurso para conseguir sus objetivos, sin embargo, en este punto nos vemos obligados a emitir una enérgica protesta al respecto de la siguiente declaración formulada por usted:


¿Por qué no?


Puede ser puente de ida o de vuelta hacia el cigarrillo de tabaco. La mayoría de los vapeadores... también fuman. ¡Por eso las tabacaleras fabrican hoy cigarrillos electrónicos!


¿Para recuperar a exfumadores?


Sí, y respaldan a la Asociación de Vaporeadores: piden que la ley permita vapear en locales públicos. Por ahora no lo consiguen.


Como usted comprenderá, siendo ANESVAP la única asociación de vapeadores (del inglés vaper palabra aún no aceptada por la RAE pero en proceso de serlo) registrada en territorio nacional, no podemos más que darnos por aludidos.


Señor Villalbí; a pesar de su torpe intento de hacerlo de forma velada, su declaración deja meridianamente claro que su intención es dar a entender que ANESVAP está financiada o “respaldada”, como usted lo llama, por la Industria Tabaquera. Le retamos a que lo demuestre.


Como Asociación SIN ÁNIMO DE LUCRO y, de manera estatutaria, las cuentas de ANESVAP son públicas para todos nuestros socios de número, cuyas cuotas financian la totalidad de las actividades de la Asociación, y que jamás tolerarían injerencias de ninguna Industria y menos de la Tabaquera, aquella cuyo producto casi les roba la vida, en nuestras actividades. Esto es más de lo que muchas sociedades médicas del Control del Tabaco pueden decir. Le instamos, por tanto, a que corrija sus declaraciones.


Por cierto; tenemos malas noticias para usted. La ley sí permite vapear en locales públicos. Al menos de momento. A pesar de los enormes esfuerzos que están desarrollando las Sociedades del Control del Tabaco de nuestro país y algunos Partidos Políticos para esconder de los fumadores una herramienta que puede salvarles la vida. Muchas gracias por su aporte a la salud pública.


Atentamente,

La Junta Directiva de ANESVAP 

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Comentarios

alos55
# alos55
viernes, 12 de enero de 2018 19:46
Bien escrito, bien aclarado y no se por que les molestan tanto los vapeadores personales.Me lo puedo imaginar, tanto bicho acostumbrado a vivir de las comisiones y gratificaciones,
Es que llevan tantos años haciéndolo, que les da miedo que se les acabe
Saludos y felicidades por vuestra ayuda

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